Lago Becu nace hace décadas con una idea que sigue vigente: los datos sirven para decidir, no para adornar un informe. Empezamos con las herramientas que las empresas ya tenían y con mucho trabajo manual.
Ese trabajo manual se fue convirtiendo en método. Hoy integramos los sistemas de cada empresa en una plataforma de datos en la nube que se actualiza sola cada noche. Sobre ella construimos cuadros de mando, modelos que anticipan la demanda y asistentes que responden con tus cifras.
El sector del libro es nuestro núcleo. Editoriales, distribuidoras y librerías nos han enseñado a trabajar con catálogos amplios, novedades constantes y devoluciones. Ese oficio lo aplicamos también a la distribución, el agroalimentario, el turismo, la industria y la construcción.
Operamos y vigilamos lo que construimos, cada mañana, con personas que revisan lo que el sistema detecta. Comprobamos nuestro propio trabajo: cada cifra se contrasta con su origen. Si un resultado sale peor de lo previsto, lo decimos y corregimos el método.
Somos un equipo neurodiverso, y eso se nota en cómo trabajamos: procesos claros, preguntas directas y nada dado por supuesto.