Control diario de datos y procesos
Cada mañana comprobamos que la información ha llegado, está completa y cuadra con lo esperado. Lo que falla se comunica a quien lo tiene que arreglar, con un texto claro y sin jerga.
Servicios
Vigilamos que siga siendo verdad
Controles diarios, automáticos y supervisados por personas, que revisan tus datos y tus procesos y avisan a quien corresponde.
A primera hora, antes de que nadie abra un informe, el control revisa que la información de ayer ha llegado, está completa y es coherente. Lo que falla se convierte en un aviso escrito en lenguaje llano: qué ha pasado, a quién afecta y qué hay que hacer. Una persona de nuestro equipo lo lee y decide si sale. El aviso llega a quien lo tiene que arreglar: tu responsable de sistemas, tu proveedor o el punto de venta que dejó de enviar datos. La incidencia queda registrada en tu herramienta de soporte y se cierra cuando se comprueba que está resuelta, no antes.
Cada mañana comprobamos que la información ha llegado, está completa y cuadra con lo esperado. Lo que falla se comunica a quien lo tiene que arreglar, con un texto claro y sin jerga.
Cargas nocturnas, actualización de los cuadros de mando y avisos de retraso o error antes de que alguien abra un informe equivocado. Comprobamos el resultado, no el semáforo: puede decir "correcto" y haber fallado.
Las incidencias se registran, se siguen y se cierran en tu herramienta de soporte. Redactamos los textos para tu equipo y para tus proveedores, y una persona los aprueba antes de enviarlos.
Mantenimiento, mejoras y nuevas necesidades con un equipo que ya conoce tu dato. Y vigilancia de quién ve qué, para que cada empresa, marca o proveedor vea sus datos y solo los suyos.
Si tu plataforma ya funciona, el control diario empieza sobre lo que tienes, sin cambiar nada. Cuéntanos qué te preocupa que falle y diseñamos contigo el primer control.